| | Luis Otero
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LIBROS DE LU�S OTERO:
"El logaritmo binario de
la esposa de don Nicomedes", (novela)
Libertarias-Prodhufi,
1992.
"No te lo pongas, no se
lo pongas", (ensaio de humor) Edici�ns B, 1993.
"Al paso
alegre de la paz", (ensaio hist�rico) Plaza & Jan�s, 1996.
"Gris
marengo", (novela) Plaza & Jan�s, 1997.
"Mi mam� me
mima", (ensaio hist�rico) Plaza & Jan�s, 1997
"La Secci�n
Femenina", (ensaio hist�rico) Edaf, 1999.
"La
espa�ola cuando besa", (ensaio hist�rico) Plaza & Jan�s, 1999
"Flechas y
Pelayos", (ensaio hist�rico) Edaf, 2000.
"He aqu� la
esclava del Se�or", (ensaio hist�rico) Ediciones B, 2001.
"El sexto
no fornicar", (ensaio hist�rico) Ediciones B, 2002.
"En el
nombre de Franco, del Hijo y del Esp�ritu Santo", (ensaio hist�rico)
Edici�ns
B, 2003.
Autor de
"La fruta prohibida", obra de teatro estreada en Valencia, en
2004.
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Def�nese como un
galego "morri�oso". Quizais xa que logo non puido resistir a tentaci�n de
aproximarse aos primeiros anos da s�a infancia e contarnos en clave de humor
como era a educaci�n e a vida dun neno de posguerra. "� unha invitaci�n �
reflexi�n xa que moitas das cousas que ocorren na nosa sociedade, son
consecuencia daqueles longos anos". Co primeiro libro da saga, "Ao paso alegre
da paz", consegue o seu primeiro bestseller.
Luis Otero sempre cr�tico e riso�o, empeza a sua andadura satirizando �
novela er�tica con "O logaritmo binario da esposa de Don Nicomedes", novela
cualificada por alg�ns como "brutal e sexual". En clave de humor contin�a con
"Non cho po�as, non llelo po�as". M�is tarde mostra a s�a habilidade de
xornalista en "Animais Sagrados", un libro que recolle as s�as conversaci�ns con
personaxes da cultura, o espect�culo e a arte. "A mi�a mam� me mima" � o seu
�ltimo libro e nel explica como foron educadas as mulleres do noso pa�s en
tempos de Franco.
MIRAR ATRAS SIN IRA
LUIS OTERO Escritor y periodista Texto: Maril� Hidalgo / Fotos: cedidas por Luis Otero

�Por qu� has elegido esta l�nea del recuerdo para encuadrar tus libros? -Mi infancia es una parte muy importante de mi vida. Siempre me gust� coleccionar libros escolares de la �poca, libros de formaci�n nacional, catecismos, enciclopedias, etc. As� que empec� a manejar ambas cosas -recuerdos y libros-. En aquel momento trabajaba en la revista Intervi� como subdirector y all� fue donde realic� mis primeros reportajes nost�lgicos, especialmente en los aniversarios de la muerte de Franco. Aquello tuvo mucho �xito, as� que dej� mi trabajo como periodista y me puse a escribir. Mi primer libro sobre el tema, "Al paso alegre de la paz" se vendi� muy bien.
-En tus obras adem�s de una revisi�n nost�lgica se puede ver tambi�n mucha cr�tica. -La cr�tica la ves ahora cuando tienes perspectiva. Yo cuando ten�a diez a�os no era consciente de la represi�n que se viv�a en todos los �rdenes de la vida: pol�tico, religioso, social...
-�Qu� recuerdo te qued� m�s marcado? -Mis tiempos de escuela y el fr�o tan grande que pasamos all�. Hoy si en un centro escolar no hay calefacci�n, la asociaci�n de padres organiza una huelga. Yo iba a una escuela que ten�a los cristales rotos y donde no hab�a brasero. F�jate c�mo ser�a que para poder abrir las enciclopedias con las que estudi�bamos, ten�amos que golpearlas contra el suelo porque amanec�an congeladas. F�jate, a�n as� hemos sobrevivido.
-Dices en uno de tus libros que la educaci�n que recib�ais iba dirigida a formar "hombres de provecho". �Qu� era aquello? -Nunca supimos lo que era aquello. Supongo que ser�a ser un hombre de derechas, con mucho sentido del orden, de la autoridad, ser un gran deportista. Yo era bastante enclenque y creo que fui muy mal hombre de provecho.
-�C�mo pudo un alma rebelde como la tuya someterse a tanta rigidez y disciplina? -Mi rebeld�a despert� hacia los diecis�is a�os y adem�s nunca olvidar� aquella imagen. En la plaza del pueblo ten�an expuesto a un grupo de vecinos esposados, acusados de apoyar a los maquis. Recuerdo la escena de compa�eros m�os llorando por sus padres... yo no entend�a c�mo hab�an hecho aquello a esa gente querida por todos. En el orden religioso tambi�n se me despert� la rebeld�a. Nunca cre� en ese Dios infinitamente bueno, y en el infierno para los malos, tampoco en los Reyes Magos. No entend�a c�mo a m� siempre me regalaban cosas y otros que a veces se portaban mejor que yo, por Navidad no recib�an ning�n regalo. Mi rebeld�a no naci� leyendo libros, sino como reacci�n a la vida que me rode�.
-�Por qu� defines aquella vida como gris? -En Galicia el cielo era gris, tambi�n los uniformes que llev�bamos, las sotanas de los curas descoloridas, hasta los guardias civiles que aunque iban de verde como les ten�a miedo, tambi�n les llegu� a ver grises. Y gris para m�s inri tambi�n fue mi primer abrigo, el �nico de toda la escuela. Aquel abrigo me cre� muchos traumas porque yo quer�a ser igual que los dem�s ni�os que adem�s se re�an de m�.
-Otro de los temas que abordas en profundidad es el sexo. -Lo peor de la Iglesia de aquel tiempo fue no dejar que disfrut�ramos del sexo. Nunca entend� porqu� era pecado aquello si no hac�a mal a nadie. Y en este sentido la Iglesia siempre fue m�s dura con la mujer. Al hombre todav�a se le permit�a ir de putas, y disfrutar incluso de casado, pero a la mujer no se le permit�a disfrutar ni a�n dentro del matrimonio.
-�C�mo fue tu relaci�n con la religi�n? -Fui una persona de comuni�n diaria porque deb�as de ser mitad monje, mitad soldado. El Franquismo se ampar� m�s en la Iglesia que en el Movimiento de la Falange. Recuerdo todas aquellas horas de confesionario, de ejercicios espirituales, que nos convirtieron en una juventud poco disfrutadora, poco l�dica. Claro, te das cuenta luego.
-�Y qu� opinan tus hijos de tus libros? -Se r�en mucho conmigo y mis batallitas. Mis hijos son ya mayores y respecto a su educaci�n me he esforzado en mostrarles principios generales que les sirvieran para construir sus vidas. Qui�n soy yo para decirles lo que es bueno o malo.
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Revista Fusi�n. �ltima revisi�n: April 25, 2005.